Sobre mi mensaje, mi propósito y mi resistencia

 Photo by Greg Rakozy

Photo by Greg Rakozy

Estos últimos días han sido muy especiales para mi en cuestión creativa. Aunque siempre he sabido que mi camino es el de la espiritualidad, la verdad es que últimamente había luchado mucho para poder explicar en pocas palabras mi mensaje central. Es muy fácil compartir mi visión y opinión sobre muchas cosas pero poder decir en pocas palabras cual es el mensaje que late en mi alma, la energía que inspira mi vida y mis proyectos no había sido tarea fácil y no porque no lo supiera sino porque internamente todavía sentía una resistencia. ¿A qué y por qué me resistía? Me resistía a expresarme con absoluta autenticidad por miedo al juicio, a la crítica, a equivocarme, al qué dirán. Y es que aunque haya muchos momentos y muchas cosas donde no nos importe demasiado lo que piensen o digan los demás, la verdad es que si nos afecta pues todos los seres humanos tememos el rechazo, la critica y la falta de aprobación y/o amor. Esta necesidad de ser aprobados aparece a muy temprana edad, yo diría que en algunos aparece en los primeros 2 años de vida cuando, por ejemplo, el bebé repite constantemente la misma gracia para que sus papas se rían y aplaudan. Y es que la verdad es que a todos nos gusta ser reconocidos. 

Yo creía que eso de la aprobación externa ya lo tenía superado, que estaba totalmente entregada a mi camino de autenticidad pero cuando hace unos días, la hermosa Amy Day, me preguntó cual era mi mensaje y mis proyectos actuales fue cuando me di cuenta que no podía decir en pocas palabras lo que latía en mi corazón. Empecé a compartirle pero siempre con el pensamiento de “esto no es exactamente lo que quiero decir, esto no es exactamente lo que quiero expresar”. Al terminar la llamada me di cuenta de la importancia de saber explicar con claridad lo que creo y lo que hago. Entonces me di a la tarea de ir hacia adentro, a mis profundidades. Y qué descubrí? Miedo y resistencia. Y fue entonces, en este descubrimiento, donde recordé las palabras maravillosas de Steven Pressfield, autor de uno de los mejores libros que he leído sobre creatividad, resistencia y propósito: The War or Art”. El dice:

 

"¿Estás paralizado por el miedo? Eso es una buena señal. El miedo es bueno. Como la duda en uno mismo, el miedo es un indicador. El miedo nos dice lo que tenemos que hacer. Recuerda la regla de oro: cuanto más asustados estamos de un trabajo o llamado interno, más seguros podemos estar de que tenemos que hacerlo".

"Nuestro trabajo en esta vida no es modelarnos en un ideal que imaginamos deberíamos ser, sino descubrir quiénes somos en realidad y serlo".

"Debemos hacer nuestro trabajo por el trabajo mismo, no por dinero, atención o reconocimiento”.

"Lo más importante del arte es trabajar en él. Nada más importa que sentarse todos los días y trabajar en nuestro sueño".

 

Y así - mientras continúo explorando, venciendo mis miedos y resistencias - me doy permiso para expresar mi mensaje que básica y sencillamente es hablar de la Unidad. No solo de la Unidad que nos habita y nos trasciende - La Unidad que es Fuente, esencia y destino de todo - sino de la Unidad de nuestro ser. ¿Cómo no vamos a sentirnos separados de los demás, del Universo y de la Divinidad si nos sentimos separados de nosotros mismos? Mi trabajo y propósito es ayudar a los demás y a mi misma a integrar, a ser consciente del “Uno” que somos tanto en nuestro interior como con todo lo que nos rodea. Integrar todos los aspectos de nuestro Ser, conectar e integrar a los demás como compañeros y espejos de nuestro caminar, integrar nuestros roles en la vida, integrarnos con el Universo para finalmente hacerlo con el Uno eterno, con lo Sagrado, con SilencioSer. Creo con todo el corazón que descubrir, realizar y vivir esta Unidad Divina es nuestro propósito y salvación como individuos y como especie.

 

"Todas las criaturas buscan la unidad, toda la multiplicidad lucha por alcanzarla; la meta universal de toda forma de vida es siempre esta unidad". ~ JOHANN TAULER

"Lo sepamos o no, lo que más anhelamos es llegar a ser uno con el universo, uno con Dios". ~ FRITZ KUNKEL

 

Hoy decido abrazar mi propósito. Hoy decido darme permiso para expresar y vivir plenamente mi mensaje, sin miedo ni resistencia. Sumar mi granito de arena. Hoy me doy permiso a ser vista y escuchada. A compartir mis ideas a viva voz. Hoy decido rendirme a mi propósito y en plena consciencia trabajar en él día a día.